Mobiliario de Oficina //Operativas Luko

Las mesas constan de una tapa en madera de 30 mm de espesor, estratificada de doble densidad, recubiertas de un laminado decorativo de alta presión revestida de un laminado decorativo, estando los bordes redondeados en frente y fondo para mayor comodidad al apoyar los brazos sobre la mesa.


A la tapa de la mesa va atornillada una estructura metálica, rígida compuesta por dos laterales y un panel o viga transversal que los une, lo que proporciona una gran solidez al conjunto de la mesa. Las patas van provistas de reguladores de altura para poder corregir cualquier pequeño defecto de nivelación del suelo.


Los bloques de cajones en número de dos o tres se deslizan mediante guías metálicas con rodamientos a bolas o bien mediante guías telescópicas. La cerradura es general a todos los cajones con sistema de transmisión. Los bloques de cajones pueden ir colgados de la tapa y estructura metálica de la mesa mediante tornillos, quedando fijos a la misma o bien pueden ir sueltos provistos de un soporte de ruedas; en este caso van provistos de un sistema antivuelco.


Los armarios están construidos mediante paneles metálicos de distintos espesores plegados y ensamblados entres sí, mediante soldadura eléctrica por puntos sin aporte de material. Las puertas de los armarios pueden ser batientes, correderas, plegables y de cristal. Los interiores de los armarios van provistos de cremalleras laterales que permiten la colocación de estantes o anaqueles de altura variable preparados para colgar carpetas de archivo.


Los archivadores están construidos mediante paneles metálicos ensamblados entre sí igual que los armarios. Los cajones de diversos tamaños van colocados sobre guías metálicas telescópicas que permiten la total apertura del cajón y el suave deslizamiento del mismo. La cerradura de los mismos está provista de un sistema antivuelco.